Historia de la Hacienda Los Molinos de Maestre

La historia de la Hacienda Los Molinos de Maestre comienza como uno de los ejemplares más importantes entre el conjunto de Haciendas de olivar que hubo en Sevilla y su entorno. Es también, una de las pocas que se conserva en su integridad en la actualidad.

Los Molinos de Maestre tiene un triple valor histórico, arquitectónico y como ejemplo singular de esta clase de explotaciones agrícolas e industrial.

Se encuentra en manos de la misma familia desde su fundador Diego Maestre Aernoust, natural de Brujas, quien la fundara en el siglo XVII.

Este pertenecía a una familia de comerciantes nobles flamencos que se establecen en Sevilla atraídos por el esplendor económico de la ciudad y su monopolio en el comercio con las indias. Así era como se denominaba entonces a los territorios del centro y del sur de América que formaban parte de la corona española. A ello, se le unía el hecho de que Sevilla, además de ser un centro comercial de primer orden, tuviera una nobleza rural aferrada a la tierra generación tras generación.

Casado con María Felices de Medina, Diego Maestre se establece definitivamente en Sevilla, castellaniza su apellido y adquiere la heredad de Torremochuela, origen de la Hacienda actual.

La arquitectura de la Hacienda Los Molinos de Maestre, responde con fidelidad y hasta puede considerarse arquetipo de las Haciendas sevillanas de olivar. El edificio actual tiene una planta rectangular alargada, con una superficie de 3.000 metros cuadrados.

Numerosos premios y galardones han valorado la arquitectura de esta Hacienda, resaltando entre ellos el “Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural / Premios Europa Nostra” en el año 2.010